Otra noche en la inmensidad de mi cuarto pensando en lo efímera que es la vida, los momentos y sobre todo la felicidad. Hoy estas aquí, pero ¿y mañana?,quien te dice a ti que mañana no estés en otro lugar o incluso que no estés. Algo he aprendido en estos años y es a valorar lo que tengo, a darle importancia a las cosas que realmente la tienen, a sonreír aunque por dentro esté rota,porque al fin y al cabo a nadie le importa lo más mínimo como estés, solo miran por su bien, y sobretodo he aprendido a pensar en mi misma, porque si no lo hago yo, ¿quien lo hará por mi?. Hay mucha gente que te dice lo típico de 'Para siempre ' o 'Me tiene para todo' y después de un tiempo no sabes nada de ellos, ¿que han sido de esas palabras?, muy sencillo, se las ha llevado el viento, como todas las promesas que hace la gente y que al final nunca cumple. Yo creo que debería haber un lugar donde guardar todas esas promesas que algún día alguien hace y que nunca termina cumpliendo, sería algo así como un museo de promesas rotas donde cada promesa no cumplida sirviera para darnos cuenta de lo importante que es demostrar en vez de decir, porque sinceramente a mi me valen más los hechos que las palabras. Por eso cada vez que vayáis a prometer o decir algo de lo que no estáis seguros que podáis cumplir pararos a pensar y a buscar una manera de demostrar eso que queréis prometer. ¿De que sirve prometer que estarás en las malas si luego a la hora de la verdad ni preguntas que tal? Ir a donde esa persona, abrazarla, escucharla y lo que haga falta,os lo agradecerá más que si solo se lo dijerais por una simple pantalla de móvil

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