' Escribo igual que sangro, porque sangro todo lo que escribo. '

jueves, 26 de junio de 2014

Todo lo que ya, no podré decirte.

Me encantaría decirte todo lo que no me atreví cuando te fuiste.Decirte todo lo que se quedó hecho un nudo en mi garganta asfixiándome a medida que pasaban los días, a medida que te ibas alejando.
Se que quizás nunca llegues a leer esto, y que no llegarás a entender todo lo que voy a escribir(te) pero hacerlo es lo que mejor creo que se me da, y lo único que me calma en mis peores días.
Empezar diciéndote que lo he conseguido, que he pasado de curso, que me ha costado lo mío, y que no ha sido lo mismo sin que tu me dijeras 'venga Gremlin,que tu puedes' o sin que me transmitieras esa confianza en mi misma que sólo tú sabias transmitirme, pero bueno, te fuiste cuando más te necesitaba, y la verdad es que no te culpo, digamos que me culpo a mi misma por no haber hecho las cosas como las tendría que haber hecho.Pero ya no hay marcha atrás.
Que nadie me ha hecho sentir la misma adrenalina que tú al coger la carretera a 120, que nadie ha vuelto a acariciarme la tripa desde la última vez que lo hiciste tú, y sobre todo,nadie, absolutamente nadie me ha vuelto a transmitir tanto con una simple mirada.
Como dice una de tus canciones favoritas; 'estoy ahorrando el tiempo pa' gastármelo contigo'.
Como dice mi película favorita; 'si tu saltas yo salto'
Y la verdad,no sé cual de las dos se ajusta más a mi vida.
Porque tú, un día, decidiste saltar. Y yo, en vez de saltar, me quedé esperándote arriba.
Y es verdad que estoy ahorrando el tiempo, o igual es que lo estoy intentando recuperar, quien sabe.
Lo que si se es que hubo un pequeño detalle que pasaste por alto, ese detalle de que cuando alguien nos regala su tiempo, nos está regalando algo que no recuperara jamás. Y ahora que me doy cuenta, yo también he pasado ese detalle por alto intentando convencerme a mi misma de que podré recuperar ese tiempo que invertí en ti.
Espero que algún día cuando te despiertes, cuando llegues a casa de trabajar, o simplemente cuando estés en tu habitación, veas las cosas que te regalé, las cosas que tanto significaban para mi, y las cuales te regalé con tanto cariño.
Espero que al verlas sonrías, por inercia, por el buen recuerdo del día que te los regalé y el abrazo con sentimiento de después, o simplemente porque te acuerdes de mi, en mi más pura esencia, en mis momentos de debilidad, o incluso en mis peores mañanas. Esas en las que me levantaba con los pelos alborotados, la cara con ojeras y la poca vitalidad que luego tu recargabas al sonreírme o al besarme.
Y qué pena que ya no estés.
De verdad.
De corazón.
Creo que nunca te he llamado 'mi vida' y creo que es por el simple hecho de que tú vales más que toda esta mierda, o porque,quizás, nunca encontré el momento adecuado para decírtelo.
Y si hay algo que no podré decirte ya, es que te quiero, o que simplemente que quiero la imposibilidad de tenerte.
El caso es que te quiero, que más da como o cuanto.
El amor, si es de verdad, no tiene medidas ni explicación. 
Te quiero a mi manera y ya está.
Y aquí se acaba todo por ahora.Hasta que decidas volver, hasta que vuelvas a llenarme la vida o hasta que la vida decida volver a juntarnos.
Hasta otra...mi vida.

jueves, 19 de junio de 2014

Para seguir primero hay que olvidar.

Cuando tu vida depende de elegir si seguir en el fondo o empezar a ser feliz. Cuando ya no queda nada. Cuando el pasado vuelve cada día a recordarte lo que ya estaba medianamente superado. Cuando sólo quieres desaparecer.Cuando estás perdida en todos los sentidos que se puede perder una persona. Cuando vayas donde vayas no hay salida. Ni a derecha, ni a izquierda, ni recto. Siempre vuelves al punto de partida.
Vuelves a recordar cada momento, cada sonrisa compartida, cada abrazo, cada mirada, y sobre todo, cada 'te quiero', porque sí, eran los más bonitos y sinceros que habías oído nunca (o eso creías tú).
Y de repente, como si el destino quisiera jugarte una mala pasada, suena su canción favorita en el aleatorio de tu móvil. Esa que tantas veces le escuchaste cantar a viva voz, desgarrándose la garganta, sintiendo cada palabra que entona como si fuera la lectura del mejor poema que ha escrito nadie nunca.
Te paras a pensar. Reflexionas.
Te das cuenta de que hay pequeños detalles que te marcaron tan tan dentro, que por mucho esfuerzo y empeño que pongas en borrarlos de ti, no lo conseguirás.
Es como uno de esos tatuajes mal hechos que te haces un día de borrachera, o una de esas espinas que se clavan dentro y no consigues quitar.
Intentas seguir a delante y cuando justo estás a punto de olvidarle, cuando ya te has acostumbrado a estar sin él y sin sus besos, vuelve.
Y te das cuenta que por mucho que lo intentes, siempre va a volver, de una manera o de otra.
Y que quizás sea tu culpa por no borrar las fotos que os sacasteis aquel día en el que empezó todo. Por no borrar su numero de tu memoria, y por seguir buscando su matrícula en cada coche que pasa con la esperanza de que uno de ellos sea el de él, que al verte caminar, se pare, se baje del coche, te abrace y te diga lo mucho que lo siente y lo mucho que te hecha de menos, lo idiota que fue dejándote sola cuando más le necesitabas y lo arrepentido que está de haberte roto en mil pedazos.
 Y es que la velocidad con la que coge las curvas, con la que adelanta a cualquier otro conductor, y sobre todo,la velocidad a la que va cuando está enfadado, es la misma velocidad con la que late tu corazon cuando te abraza, o simplemente cuando te roza.
Y es ahí cuando te das cuenta de todo.
Te das cuenta de que seguir no es siempre olvidar.
Que no encontraras en este planeta a nadie que te haga sentir lo mismo.
Que él es el que te hace estar mal, pero también es el único que puede hacerte estar bien.
Y sobre todo, te das cuenta de que te estás empezando a enamorar.
Te sientes extraña. Rara.
No creías que el amor fuera tan doloroso y bonito a la vez.


martes, 17 de junio de 2014

El arte de liarte.

Aquí estoy una noche más escribiendote. Y digo escribiendote porque todas estas palabras solo tienen sentido si hablan de ti. Al igual que yo. 
He perdido la cuenta de las veces que me he jurado a mi misma no volver a caer en tu trampa, ni a enredarme en tus sábanas y sobre todo, no volver a derramar lágrimas por ti.
Pero que quieres chico, si es que prefiero que me hagas daño a que no me toques. Y es que al fin y al cabo,una se acaba acostumbrando al dolor que causa ver tus labios tan de cerca y quedarse con las ganas, o estar metida en tu cama y confundir el calor de tus sábanas con el de tu cuerpo. Eso si que es quedarse con las ganas. Quedarse a nada de serlo todo. De fundirnos en un mismo cuerpo,sin nada de espacio por donde pueda llegar a pasar el aire. De entregarme completamente a ti, en mi mayor esencia,en mi secreto más absoluto. Ya sabes, eso de que sólo tú puedas ser el único dueño tanto de mis orgamos como de mis sueños (y cuantas veces lo habrás sido también de mis insomnios). Y esque, sinceramente no quiero ni un sólo gramo que no sea de tu cuerpo, no quiero complicarme la vida con esto del amor con otra persona que no seas tu. Yo quiero discusiones y luego echar el de reconciliación, entregarme a ti a cualquier hora del día,vestirnos mientras escuchamos tu canción favorita y salir a la calle dados de la mano,comiendonos con la mirada y parándonos en cada nueva calle a besarnos como dos fugitivos. Porque tú y yo somos fugaces pero a la vez eternos,somos la parte viva en una historia muerta.Y es que yo,al final del día lo quiero absolutamente todo, pero sólo lo quiero contigo

martes, 10 de junio de 2014

Simplemente leerte.

Y que eres como la lectura de mi libro favorito.
Te leo despacio, lento, saboreando cada una de tus comas, de tus exclamaciones, de tus interrogaciones,de tus puntos finales y haciendo énfasis en cada uno de tus acentos.
Aprendiendome tus diálogos, entonandolos de la forma adecuada.
 Leyendome hasta el último de tus agradecimientos por si acaso, en algún momento, se te ocurrió poner algo de mi.
O por qué quien sabe si tal vez en la dedicatoria haya algún mensaje oculto tambien para mi.
Buscando en cada página un nuevo sentimiento, un nuevo personaje.
Y en cada nuevo capitulo me voy asombrando más y más de lo maravilloso que es leer, o más bien, leerte.
Llegados al final, el sabor de boca al acabarte es siempre el mismo.
Quiero más.
Eres de esos finales que te enganchan,que te dejan el final abierto, que te descolocan totalmente. Eres de esos finales que simplemente no tienen final.
Eres tú, en tu esencia.
Eres tú, en en forma de letras, de signos.
Eres tú,en formato original, en primera edición.
Eres tú el best seller que ha marcado mi vida.
Eres tú, sin necesidad de nada más, sin añadidos

viernes, 6 de junio de 2014

Sin ti yo no.

Y aquí estoy otra vez, en la cima de la montaña rusa que muchos tienen el valor de llamar 'vida'. Que yo no sé cuanto tiempo estaré aquí, pero de lo que si estoy segura es de que voy a disfrutar el momento, que lo voy a exprimir lo máximo que pueda,como quien exprime las naranjas un domingo a la mañana para 'empezar el día con energía'. Pero yo a esos les diría que prueben a levantarse y a verte a ti sonriendo mientras duermes, eso si que te da energía joder.
Te podría decir que eres el rey de mi castillo o esas ñoñadas que algún día se le ocurrieron vete tu a saber quien. Pero más bien mi vida se parece a una calle vacía, apartada de todas las demás, y tu quizás, serias el vagabundo que vive en ella, que la da vida.
Tú eres un precipicio y yo soy tu loca suicida.
Yo la comida y tú las especias,o vete a saber si tú eres café y yo azúcar.
O quizás tú seas droga y yo sea tu yonqui, o al revés.
También podrías ser cada gota de agua fría en un verano caluroso, o quizás seas un rayo de sol en pleno invierno y quien sabe si tal vez yo sea tú juego favorito, de esos con los que te tiras las horas muertas.

Estoy dispuesta a ser todo lo que me pidas. ¿Estas tú preparado a ser lo que le da sentido a todas esas cosas?