me atrevería a decir,incluso,que dueles aún más.
Duelen todos los recuerdos de las tardes interminables,que pasamos bajo las sábanas,
compartiendo sueños,
risas,
calor.
Duele ver cómo pasa el tiempo y sigo sin superarlo,
cómo la gente vive su vida,
y cómo yo me he quedado estancada en el último día que hablamos.
El mismo día que dijiste adiós.
Duele no haber encontrado nunca unos ojos como los tuyos,
y asusta,
asusta pensar que en ninguno volveré a encontrar la calma que,
sólo los tuyos me regalaban.
Duele querer a alguien con tanta fuerza.
....
Pero es un dolor bonito,
eres un dolor bonito.
Estaré aquí para cuando decidas volver.
Sin rencores,
ni reproches,
lo prometo.
Hasta la próxima, mi vida.
No hay comentarios:
Publicar un comentario